5.22.2006

El Programa Mayo 2006


No me importan en este momento. Pero sé que existen. Me refiero a los mecanismos – modos y plazos – para llegar cuanto antes y sin perder ya mucho tiempo a la convocatoria de elecciones generales anticipadas. Su activación corresponde a quienes pueden y están obligados a hacerlo.

Lo que si me importa es el programa. El programa clarificador – preciso, inteligible – que la oposición consiga construir para exponerlo con sinceridad y objetividad a la consideración de los ciudadanos, a fin de que estén en situación de optar de forma consciente. Que puedan valorar lo que se juegan para ellos y para sus hijos.

La nota fundamental y característica del programa ha de ser la claridad. No estamos para andar con ambigüedades y entre paños calientes. Las cuestiones que están sobre el tapete son de las más importantes que se le pueden plantear a una nación, empezando por la del mantenimiento de su propia existencia.

En consecuencia las propuestas que se incorporen al programa deben de ser totalmente precisas y alejando al máximo el riesgo futuro de tergiversación y de interpretaciones muchas veces contradictorias respecto al concepto que en apariencia se recogía en su formulación . Y esta precisión lleva necesariamente aneja la comprensión cabal por parte del ciudadano corriente. Pero atención, no hay que confundir precisión con casuística. Son más bien incompatibles. La primera ilumina, la segunda difumina.

Por ello las propuestas deben ser – en contenido y expresión – perfectamente inteligibles. Abandónese por una vez el lenguaje intencionalmente confuso y críptico que previa distracción y mareo del personal conduce a dejar al político de turno las manos libre para obrar a su conveniencia en cada coyuntura.

Y junto a estas condiciones la de eficacia, y eso requiere que el programa sea corto y concreto. Si es así el votante aplica su juicio y atención a unas pocas e importantes cuestiones que puede valorar. Y es seguro que además se verá más motivado a participar.

Sobre estas bases ¿cuál debería ser en mi opinión el programa base de las deseadas próximas elecciones?


A mi entender hay campos cuyo tratamiento es ineludible en el crucial momento político que estamos viviendo:
a- Modificar la Constitución
b- Proteger la familia
c- Preservar la independencia de la justicia
d- Modificar la Ley electoral

a- En relación con la Constitución el programa debe de proponer:

1º .- la reforma de la Constitución para preservar todo riesgo de ataque o fractura de la unidad nacional lo que, entre otras disposiciones, requiere:

· suprimir la palabra nacionalidad y memeces similares
· redenominar español al castellano
· suprimir la disposición transitoria sobre Navarra
· establecer, explicitando su alcance, que el único ámbito de decisión es el que corresponde a la soberanía del pueblo español
· racionalizar – en sus fundamentos jurídicos, organizativos y en su instrumentación – la cesión de competencias del Estado a las Autonomías
· precisar el procedimiento de recuperación por el Estado del ejercicio de las competencias cedidas a las autonomías.
· Introducir las modificaciones conocidas respecto a la sucesión dinástica

2º.- suspender – hasta tanto la Constitución se reforme - toda renovación de estatutos de Autonomía y su eventual entrada en vigor

b .- En relación con la familia la propuesta recogerá

1º.- La supresión de la palabra y concepto de matrimonio para las uniones homosexuales.

2º.- El fortalecimiento del derecho de familia natural y su apoyo económico

3º.- La derogación de la LOE , y el reconocimiento explícito del derecho prioritario de los padres a la educación integral y religiosa de los hijos

c .- En relación con la Justicia

1º.- Establecer un Poder Judicial independiente y despolitizado de verdad

2º.- Asegurar la formación específica y rigurosa de los jueces

3º.- Preservar y asegurar en todo caso la total aplicación de la ley, especialmente en delitos de terrorismo

4º.- Proteger y asegurar la capacidad de actuación de la Justicia frente a instituciones o personas - incluyendo el Presidente del Gobierno - que conculquen el Estado de derecho o violenten la aplicación de las leyes .

5º.- Establecer claramente el tratamiento del delito de alta traición y perseguirlo.

d.- Ley Electoral

- Asegurar el peso político de los partidos acorde con su representación real
- Evitar que la política nacional esté condicionada por partidos minoritarios ( y además disgregadores)

Es más que probable que la opinión general ante semejantes propuestas oscile entre que son innecesarias porque no es para tanto el problema, o que son innecesarias porque todo – o casi todo – ya está previsto en el ordenamiento vigente.

Lo siento pero no es así. En el primer caso el problema es para eso y para bastante más. En el segundo todavía resulta peor, porque si las leyes ya existen y no se aplican, la situación está pidiendo a gritos que el pueblo soberano se pronuncie y mande a los políticos de forma contundente e inexcusable que actúen en consecuencia.

Que todo esto es difícil de llevar a cabo ya lo sabemos, pero más difícil parecía lo que el Gobierno está haciendo y está a punto de conseguirlo ante la pasividad inexplicable de casi toda la sociedad.

Si , a pesar de todo, los ciudadanos prefieren seguir por el camino de la degradación acelerada hacia el suicidio nacional, por lo menos que lo hagan conscientemente y no embaucados por un gobierno en vías de anestesiar hasta los más mínimos brotes de sentido común de la población.

Algunos al menos, con los escasos recursos que tenemos, habríamos intentado evitarlo.

Ciudadano –15 de Mayo de 2006